...carpe diem, quam minimum credula postero... ...un sincero intento por escribir acerca de cosas personales, de mis gustos musicales, de lo que véo, de lo que léo, de lo que escucho y de lo que vivo... artu lópez de la rosa...
domingo, 12 de febrero de 2012
Historias de un padre de adolescentes...
Un "día libre" en casa:
Aquel era día libre para mí por ser día festivo y decidí aprovecharlo para hacer limpieza general; ya sabes, de esas raras veces. Así que me levanté temprano y tras una taza de café y una concha de chocolate, y de poner a Supertramp de fondo musical, empecé a acumular platos y sartenes sucios en el fregador; llené la lavadora y la puse a funcionar; barrí la sala y la cocina; limpié el plato de comida y agua de las mascotas (gatita y perrita); recogí cosas tiradas en la sala como sueters, bufandas y chamarras ; junté diferentes cables y cargadores para teléfonos celulares, videojuegos y laptops regados por todos lados, además de audífonos y fundas; en el librero y sillones habían esparcidos cuadernos, libros y útiles escolares, hasta un calculadora y un Nintendo DS conectados todavía al tomacorriente; despegué de la pared los sillones y me encontré cosas como revistas, envolturas de dulces, broches para el pelo, barniz para pintar uñas y hasta una bolsa a la mitad de papitas con cacahuates y limón, chile tajín y con un fuerte olor a chamoy y a salsa maggie; llené dos bolsas grandes de desechables sucios y los dejé junto a la puerta para en una chanza llevarlos al bote grande, mañana pasan por la basura; saqué del congelador la carnita molida para que se fuera descongelando; descubrí las dos jaulas de periquitos australianos, les cambié el agua y les puse alpiste limpio y los llevé al sol entre cantos agradecidos de los pajaritos; de regreso a la sala, goteante trapeador en mano, llegó mi hija adolescente menor y le bajó a mi música hasta dejarla inaudible, encendió la tele, el celular y la laptop y con bolitas de algodón y acetona, se empezó a despintar las uñas que eran de color azul eléctrico; traía unas pantuflas enormes y estaba todavía en pijama con el pelo recogido en la parte superior de su cabeza y con una cara de: -si no juera por l'hambre, me sigo en la cama, no manches-. Los demás dormían en sus recámaras. Fue a la cocina y regresó al sofá con un tazón con cereal. De un vistazo observó todo: el canal y el volumen correcto en la tele, el celular buscando los últimos e-mails y la laptop conectada a las redes sociales y luego me vió a mí:
-Hola 'Pá ¿qué haces?
-Nada, aquí divirtiéndome de lo lindo en este santo día de descanso- dije don algo de sercasmo.
-Ah, pos' qué has hecho 'Pá -dijo con la boca llena de All-Bran Fibra-Rica disque pa´conservar la figura.
Como letanía le describí todas las cosas que estaba haciendo desde que me levanté, las que me faltaban por hacer y las que haría mas tarde y, con cara de aburrimiento, me dice:
-Una de las cosas que más me gustan de tí, 'Pá, es que aún en tu día libre, siempre encuentra una manera (divertida para tí) de como mantenerte ocupado 'Pá...
Cortados por la misma tijera...
Una compañera del trabajo siempre dice y sostiene que: "Todos los hombres están cortados por la misma tijera". Pero yo creo, digo y sostengo que también las mujeres, y para muestra éstas dos historietillas de mis niñas adolescentes.
primera: de regreso del trabajo me encontré a una de mis hijas que volvía caminando de la escuela. Casi para llegar a casa, un carro deportivo nuevo "minicoupé" con el estéreo a todo volumen se estacionó frente a casa y mi otra hija bajó y se despidió de su amigo que la fue a dejar (su amigo dice ella, su novio dice la otra).
-¿Y ese carro nuevo que trae tu "amigo"? -preguntó con sarcasmo la menor.
-Se lo regaló su hermano que recién se tituló de ingeniero- le contestó la mayor.
-Consiguete al hermano- le aconsejó la menor.
Las dos se carcajearon.
segunda: cuando estaban mis hijas en secundaria caminaban a diario conmigo a la parada del camión que estaba a varias cuadras de la casa. Una vez a la vuelta de la esquina vimos que una señora sacaba el carro de su casa y que su hijo, regordito, chaparrito, con lentes y con cara de nerd, le detenía la reja.
-Mira- le dice una a la otra, -Juanilito está en tu salón, ¿qué no?
-Está en el salón de enseguida, -contesta la otra- pero no importa, me voy a hacer su amiga.
Las dos se rieron de la ocurrencia, por supuesto que yo ya me imaginaba lo que seguiría.
Unos días después, yo las apuraba para irnos.
-Niñas, vamonos niñas vamonos, se hace tarde niñas... ¡Niñas!...
-Vete tú 'Pá; a nosotras nos va a llevar la mamá de Juanilito.
Con la carcajada de ambas, se cumplía lo que desde tiempos ancestrales existía, actualmente existe y en el futuro seguirá existiendo: "the female powerment" o séa en buen cristiano: "el poderío femenino".
y hay una tercera: cuando las niñas eran pequeñas, cinco años alrededor, en una misa en el templo de San Antonio, estaban sentadas en el suelo jugando mientras el fraile le daba el sermón a una quinceañera que estaba celebrando su aniversario; y le hablaba sobre el paso de la niñez a la adolescencia de las mujeres y, viendo a las dos niñas cerca, les preguntó, guiñando un ojo a todos los que estábamos presentes:
-Haber hijas (sic): ¿con qué juegan las mujeres de niñas?
-Pos' con muñecas padre (sic) -contestó una de ellas.
-¿Y con qué juegan las mujeres de grandes? -preguntó el fraile de nuevo.
-Pos' con muñecos padre -contestó la otra y las dos se carcajearon.
Por eso digo y lo sostengo, que: "Todas las mujeres están cortadas por la misma tijera".
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domingo, 5 de febrero de 2012
alto a la ley S.O.P.A.
…mientras tanto donde La Cofradía Rockera…
«Alto a la Ley SOPA»
-Pos’ntonc’s‘stamos todos di’acuerdo, muy bien, y pos’ aprobado- y ¡Zaz! El sonoro golpe sobre la mesa se escuchó aún encima de la formidable “Take the Time” que se escuchaba a muy buen volumen y estaba en ese momento en el lapsus donde John Petrucci hace gala de su virtuosismo con la guitarra; canción del recién adquirido álbum “Dream Theater Greatest Hits (..and 21 other pretty cool songs)”, en el aire había un fuerte aroma a carne asada, a tabaco y a cerveza, todavía era temprano.
El enorme hueso de chamorro a medio roer golpeó fuertemente la mesa haciendo volar por los aires los vasos de plástico con algo de cerveza, los repletos ceniceros y algunos platos desechables con restos de comida. Así se había terminado la discusión, se había discutido bastante y se habían defendido las diferentes opiniones, debatiendo con conocimiento de causa los pros y los contras y al final se había tomado una dura decisión: La Cofradía Rockera había llegado a un consenso tan importante como cuando aquella sesión que se hizo (por supuesto con otra carne asada y harta cerveza de por medio) para dejar por fin a un lado aquellos fabulosos discos de acetato L.P. y usar a partir de entonces solamente los nuevos y modernos CDs. Desde aquella tarde se dejaron de comprar los enormes discos de 33 y 1/3 revoluciones por minuto y 12 pulgadas de diámetro y las voluminosas tornamesas se guardaron o en los closets o en las cocheras o en los cuartos de los tiliches; incluso hubo quienes vendieron sus tocadiscos ya inútiles y con el dinero se compraron alguno de los reproductores de CDs que ya estaban a la venta en todos lados. Una dura decisión porque hubo muchos comentarios acerca de las diferencias entre el buen sonido de un L.P. de acetato y la mala fidelidad del de los CDs y también acerca del arte en las cubiertas de los L.P. de acetato que se perdía en las pequeñas cajas plásticas de los CDs.
Pero la modernidad al fin se impuso y a partir de entonces La Cofradía Rockera ha estado surtiendo sus ahora cargados anaqueles comprando los CDs de la amplísima gama de grupos Rockeros, de la gran variedad de estilos de tocar el Rock, de comprar CDs para cubrir cada álbum L.P. que uno había obtenido a través de toda una vida de consumir el Rock, de comprar luego de los CDs los DVDs con los conciertos de los grupos preferidos y ahora, últimamente, comprar los Blu-Rays de los conciertos que recién empiezan a salir al mercado, de comprar… comprar… comprar…
Pero se acabó, la decisión está tomada en consenso, no vamos a comprar más estos artículos hasta que no se aclare el panorama de la guerra mundial cibernética iniciada por el FBI y los estudios estadunidenses de cine con la mentada Ley S.O.P.A.
Ésa es la palabra clave que generó este post, la compra de música original porque, para el conocimiento de los lectores de este blog, para La Cofradía Rockera está prohibido adquirir CDs Piratas de los que luego venden en los tianguis, mercados y tienduchas de comercio informal.
Y por la sencilla razón de la Calidad y no por otra cosa, cada quien hace su luchita pero el sonido de la música es primero, además del arte que acompaña a la obra musical en las cubiertas y en los interiores de las pequeñas cajas de los actuales CDs.
Cuando estalló la Internet a nivel mundial a la par del nuevo milenio, se inició también la posibilidad del intercambio de grandes archivos entre los usuarios en cualquier lugar del mundo y los álbums rockeros se esparcieron por todo el largo y el ancho del orbe. Ahora era posible bajar el álbum completo comprimido en archivo .mp3 en buena calidad musical (320 kbps), escucharlo y luego, si a uno le gustaba, lo comprabas, cosa ahora posible con la llegada a mi ciudad de la tienda Mixup o sino, simplemente se borraba de la computadora y se buscaba el siguiente y se repetía lo antes descrito y así.
Inició entonces la modalidad de poder “almacenar” grandes archivos en servidores de una nueva clase de empresas: los llamados “sitios web de servicios de alojamiento de archivos”, como son: Megaupload, RapidShare, MediaFire, Badongo, Fileserve, Giga Size, i-FileZ y otros sitios que se hicieron millonarios gracias a la publicidad que despliegan en sus páginas web.
Pero, como dice el peje: “Ejto no le gujto a la Oligarquía, a lo’ grandej dueñoj del poder y del dinero” y de inmediato se lanzaron como una jauría a tratar de prohibir el libre intercambio de archivos que (según ellos) “atentan contra los derechos de autor de los artistas, músicos, compositores, escritores, diseñadores y demás etcéteras que intervienen en la producción de las obras musicales, obras literarias y artistas plásticos que los acompañan.
Y se dedicaron a buscar formas “legaloides” de evitar el libre intercambio de archivos por internet; cerrando páginas donde se compartían álbums musicales, libros, comics, películas, documentales, arte, softwear, videojuegos y otras cosas pero dejando a un lado la intocable pornografía porque allí si hay negocio para ellos, los de la famosa “Oligarquía” a la que hace referencia el célebre peje (chin, mal anda mi redacción cuando tengo que citar un par de veces al peje en un escrito, tengo que pensar en otros personajes menos babulecos, insípidos e inanes que éste).
Hoy al arranque del año 2012 se desata una guerra a nivel mundial entre los dueños del dinero que con ese poder quieren monopolizar el tráfico del internet que una vez fuera libre y moderado por cada internauta: ¿Que no debes bajar películas? Pues la ves y la borras, si te gusta la compras; ¿Qué no debes bajar música? Pues la oyes y la borras, si te gusta la compras, ¿Qué no debes bajar libros, comics, software, arte gráfico, series de televisión? Lo mismo, tú eres tu propio moderador, el pirata es el que vende ilegalmente esto y aquello.
La llamada ley S.O.P.A. (Stop Online Piracy Act o sea en buen cristiano “Acta de Cese a la Piratería en Línea” o ley H.R. 3261) es un proyecto de ley presentado a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos en octubre del 2011 por el Representante Republicano del estado de Texas Lamar S. Smith y pretende detener el libre y gratuito tráfico en el internet de contenidos con derecho de autor, y que ya cobró su primera víctima cerrando este 19 de enero del 2012 el sitio Megaupload y encarcelando a los dueños del dominio, encabezados por el socio fundador, el alemán avecindado en Nueva Zelanda Kim Schmitz. El cierre y encarcelamiento hechos por el FBI ha provocado el inicio de la guerra cibernética y una serie de actos de terrorismo en el internet encabezados por el grupo de hackers Anonymous que a su vez atacaron páginas oficiales de los gobiernos mundiales, de Universal Music Group y del mismo FBI, además muchas páginas de internet como Google, Yahoo, Facebook, Twitter, Amazon, Mozilla, Ebay, Wikipedia, Taringa, Vagos y otras publicaron protestas y encabezaron un “apagón cibernauta” argumentando que la ley infringe los derechos de la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos sobre la libertad de expresión y atenta contra el comercio y los negocios en internet porque crea incertidumbre en la nebulosa legalidad del entorno dentro del internet, afectando sobre todo el omnipresente negocio de la publicidad.
Así las cosas y como una manera de protesta “sui generis”, La Cofradía Rockera llegó a la difícil decisión de no comprar un solo CD, DVD, Blu-Ray hasta que no se aclare la situación de las libertades de expresión en el internet y en el entorno de negocios públicos. Bajo el lema de “Lo que compramos es nuestro y podremos hacer con ello lo que queramos”, La Cofradía Rockera se reserva el derecho de seguir intercambiando sus materiales físicos y electrónicos libremente y sin aceptar ningún tipo de censura.
Y miren que cada día salen nuevos artículos que comprar: los Rockeros de toda la vida siguen sacando nuevo material: Dream Theater, Yes, Asia y muchos más que están saliendo a la venta en estos días.
Cabe señalar la falta de comentarios del grupúsculo de políticos mexicanos, que se mantienen al margen porque están muy ocupados por ser “Año de Elecciones” y ahorita lo que importa es salvar el pellejo, el dinero que les da el IFE y buscar posiciones electorales del gran negocio que son los Partidos Políticos; que se van a meter en problemas cibernéticos que ni siquiera entienden ni comprenden y que iría en contra de sus propios negocios de piratería que varios Partidos Políticos apechugan con el pretexto de que los vendedores de piratería son sus agremiados; bueno, salvo el inane intento del diputado panista Federico Doring Casar para reformar la ley federal del derecho de autor en México, pero que fracasó porque no fue posible darle un marco legal comprensible ante la complejidad del internet; demasiada tarea para no obtener beneficios económicos para ellos.
Es, entonces, necesario estar informado sobre lo que ocurre alrededor de esta ley SOPA y buscar sitios en internet que sepan bien explicar los alcances y los riesgos de la mentada ley; es bueno que los lectores de este blog busquen el artículo: La Ley SOPA Explicada por Quino (el creador de Mafalda). Después si quieren apoyar a la propuesta de protesta de La Cofradía Rockera, no compren ni Libros, ni Revistas, ni CDs, ni DVDs, ni Blu-Rays hasta que le peguemos a la industria aunque, repito, nunca estaremos en La Cofradía Rockera a favor de la piratería pero si defenderemos el derecho de cada quien de decidir que hacer con su libertad de expresión.
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domingo, 25 de diciembre de 2011
El Brillo de Navidad
¿Un cuento de Navidad a estas alturas del partido? Vamos, ¿Y cuál es el problema?
La literatura, el escribir y el leer no deben tener temporadas o periodos de tiempo, eso es mundialmente conocido por los ávidos lectores (y por los no tanto...); en éso debemos ser completamente intemporales y debemos, también, tratar de hacerlo en cualquier momento que tengamos libre, el tiempo es solo una común unidad de medida y no un perverso tirano, (guau!: voy a escribir esa última "frase dominguera" para usarla de nuevo en un futuro escrito que lo amerite, y si no lo amerita, la meto con calzador que, seamos sinceros, me salió buena la tal frase ). Últimamente he estado algo ocupado y, para acabarla, con mi laptop desconchifladita, por eso la laaarga ausencia. Ésta semana estoy de vacaciones y voy a tratar de ponerme al corriente con muchas cosas, el blog es una de ellas. Así que, si ustedes lo desean, léan este cuento de Navidad (atrazado si me lo reclaman) que lo escribí hace ya muchos años; ojalá les guste y ojalá, en estas fechas y siempre, los acompañe a todos ustedes...
El Brillo de la Navidad...
Recuerdo como conocí a doña Luisa...
En una vieja canasta de tejido vegetal, ella vendía bolsitas de semillas de calabaza en la entrada del edificio del Cine que queda cerca de mi trabajo.
Era ella una ancianita muy morena, delgada en extremo y de figura menudita que se protegía del frío viento entre las columnas metálicas de la fachada de la alta edificación, aunque a menudo se sentaba en el duro y frío suelo de cemento.
Las heladas rachas del aire invernal agitaban sus ropas de indígena del sur. Ése su atuendo gris por tanto tiempo de uso, y que se adivinaba que alguna vez fuera de tejido multicolor, parecía tener con ella toda una eternidad, sin embargo, le quedaba perfecto.
Quizá era la costumbre de verla muy seguido en la calle donde yo vivo, pero no podía imaginar su frágil cuerpo dentro de otro vestido: con su moreno rostro surcado por profundas arrugas y esas largas trenzas de pelo entrecano, con las puntas atadas detrás con un nudo de ese listón que alguna vez fue rojo; bajo el gastado rebozo, parecía ella y su traje de indígena sureña como una sola imagen, algo tan costumbrista que quizá forma parte de alguna memoria ancestral colectiva que se relaciona inmediatamente con los trazos de un mural de algún edificio gubernamental, o con un dibujo en un libro de texto de primaria, o con las indígenas que vi en alguna antigua película mexicana en blanco y negro o en nostálgico color sepia, el color preferido de lo antiguo.
Pero allí estaba doña Luisa, contando con dificultad las monedas; con un inseguro dedo señalaba una a una las bolsitas que quedaban en la gastada canasta. Un leve temblor de su ojo, rodeado por innumerables arrugas, reflejaba su preocupación. De nuevo tenía problemas con las monedas que no correspondían con las bolsitas que aún quedaban en su vieja canasta.
Un pequeño remolino de helado viento la sacó de sus profundos pensamientos, ella instintivamente se acurrucó en su gris rebozo mientras allá, arriba muy alto, el cielo se llenaba de oscuras nubes que presagiaban fría lluvia, o tal vez nieve. Pero ella parecía ser transparente a ese helado viento que provocaba que la gente que pasaba alrededor cerrara aún más sus gruesos abrigos y apurara sus pasos.
Aunque nada en su semblante sin emociones lo delatara, ella extrañaba en ese momento más que nunca a su cálida y lejana Oaxaca, donde nunca antes conociera el gélido aliento de ese frío tan norteño.
Un grupo de muchachos con el pelo endurecido por el fijador, y enfundados en modernas chamarras deportivas multicolores pasó frente a doña Luisa armando gran alboroto.
Uno de ellos, de hirsutos cabellos color zanahoria empujó a su compañero, que de un tremendo salto pasó volando por encima de doña Luisa. Ella apenas alcanzó a agacharse moviendo ligeramente la cabeza. La parvada de muchachos se alejó entre brincos, empellones y ruidosas carcajadas, festejando con groseras palabrotas la broma.
Doña Luisa con los ojos entrecerrados asomó en su rostro moreno una sonrisa apenas dibujada por la delgada línea que marcaba sus labios; ahora extrañaba también los tiempos aquellos, cuando sus pequeños hijos correteaban y se empujaban y reían festejando alguna travesura en aquella cálida y lejana Oaxaca; mientras, aquí, las rachas de frío viento parecían pasar a través de ella sin siquiera tocarla.
Yo la miraba desde el otro pilar de la fachada, sintiendo que de pronto me pesaba mi enorme chamarra; pareciera que el ligero y gastado rebozo cubría mejor del frío que cualquier otra prenda invernal, pero era solo la imagen como una ilusión óptica, interiormente yo sabía que ella sentía el frío pero no lo demostraba; de hecho era rara la vez que ella demostraba alguna emoción.
De reojo seguí viendo a doña Luisa, y en ese momento pensé en el abismo que dividía el mundo moderno del alrededor diáfano y el mundo de ella, el mundo de los muchachos de alborotado y ruidoso ir y venir y el mundo intemporal de doña Luisa que ocupaban el mismo espacio, pero estaban separados por lo que parecía una eternidad en el tiempo. En ese momento no pude saber cual de los mundos era el mejor o, en su caso, el peor.
Ésa noche es Noche Buena y doña Luisa llegó ya tarde a la casa vecina de la mía; el pequeño departamento interior rentado de una casa o vecindad donde la familia de su hijo Joaquín compartía el hogar con ella. Él y su esposa, mujer también indígena del sur preparaban las bolsitas de dulces y de semillas de calabaza y toda la familia participaba en la venta caminando por las calles de mi ciudad, en los cruceros o en los portales de las entradas de los edificios donde hubiera movimiento de personas.
Sin Embargo, esa noche doña Luisa fue de nuevo regañada por su hijo Joaquín; que le dijo que las monedas otra vez no cubrían la cantidad de bolsitas que llevaba en la canasta cuando salió de casa.
"- Amá, tenga usté más cuidado, 'ansina' se nos van las escasas ganancias..."
Como muchas otras veces le había dicho, Joaquín le hablaba con un leve enojo marcado en su moreno rostro de indígena del sur. Doña Luisa solamente bajaba la cabeza y no respondía; de hecho, era rara la vez que ella decía algo. Pero Joaquín sabía que ésa noche era Navidad y la abrazó muy, pero muy fuerte y las miradas de madre e hijo se cruzaron en un momento mágico.
En ese momento mágico doña Luisa volvió a ver el brillo en la mirada de niño de su hijo ahora adulto y más que ver, sintió ahí representada también la mirada de niño de sus otros hijos que ahora vivían en algún lugar en Estados Unidos o quien sabe dónde y que hacía mucho tiempo ella no tenía ni noticia de ellos.
"- Ande Amá, tenga usté su cena y vaya a su cuarto a descansar y abríguese bien que esta noche va a hacer mucho frío..." -Le dijo Joaquín, mientras la acompañaba a cruzar el pequeño patio de dura tierra apisonada que dividía los cuartos en la vecindad-.
Ella se encaminó hacia aquél pequeño cuarto que le servía de recámara, pero se detuvo a la mitad y miró al cielo que ya se había despejado completamente; allá arriba, muy arriba, las claras luces de las estrellas brillaban intensamente, lanzando alguna de ellas de vez en cuando un destello de color azul, amarillo o naranja como de piedra preciosa y, para doña Luisa, brillaban y titilaban como hacía mucho tiempo ella no lo notaba.
Tenían ese Brillo de la Navidad que es mitad recuerdos y mitad escenario; sin regalos ni cenas especiales, sin fiestas ni abrazos al calor de fuertes bebidas y alboroto; solo era suficiente la memoria de gratas remembranzas familiares y un cielo muy estrellado de intensas luces, sin luz de Luna, pero eso sí, con mucho frío.
"- Ande Amá, ande, vaya ya a dormir que hace mucho frío y, Amá..." -Le dijo Joaquín con los ojos muy muy brillantes.
"- Madre... Tenga usted una muy Feliz Navidad..."
Doña Luisa le sonrió levemente y sus ojos reflejaron la muy muy brillante mirada de su hijo, él le regresó la sonrisa que, en ciertas circunstancias como ésta, dice más cosas que mil palabras; luego doña Luisa se encaminó a su cuarto con su pequeño plato y su humeante taza, dejando tras de élla una delgadísima estela de vapor en el quieto y frío aire del crudo invierno norteño.
Arriba en el cielo, muy arriba, las estrellas parecían multiplicarse y brillar aún más; maravilla que también notó Joaquín, que permaneció en la puerta hasta que su “Amá” entró al cuarto y cerró la puerta. Luego miró de nuevo al cielo estrellado y entró, cerrando bien la puerta para que no entrara tanto el frío.
Doña Luisa se sentó en el borde de su cama y en silencio comió y bebió su caliente bebida; la suave sonrisa de sus delgados labios ya no se borró, al menos por aquella noche, ya estaba disfrutando a su silenciosa y maravillosa manera esa Feliz Navidad y había sentido de nuevo el Brillo de la Navidad como hacía mucho no lo recordaba.
Después de algunas semanas ya no ví en esa casa vecina de la mía a la familia de Doña Luisa y de su hijo Joaquín. Como muchas otras familias del sur del país, su vida se ha vuelto nómada, van buscando oportunidades de comerciar sus mercancías en diferentes lugares y rara vez duran un tiempo considerable en alguna ciudad, y menos con un clima tan extremoso como el que hay aquí en el norte del país; pero ojalá así hayan sido todas sus Navidades ojalá, también, siempre la acompañe a ella y a todos nosotros, el Brillo de la Navidad.
domingo, 24 de julio de 2011
El Rock nunca muere... pero sí los músicos...
Éste poster no faltaba en la pared del cuarto de un rockero que se apreciara de serlo; el Rey Lagarto fallecido a los 27 años como otros músicos y cantantes famosos miembros involuntarios (¿o no?) del Club del 27... El Rock no Muere, pero si mueren los músicos, y en diferentes circunstancias claro, son humanos aunque algunos no lo parezcan, pero la apariencia física de los músicos no es la nota en este post. Recuerdo cuando en 1980 anunciaron por la radio el asesinato de John Lennon: trabajaba yo en una farmacia que todavía sigue frente a la Peni; todavía no había internet y la radio era la fuente principal de las noticias durante el turno de trabajo (como actualmente) porque la tele la veíamos hasta en la noche y no tenía mucha variedad que digamos y además los noticieros eran como los actuales de Televisa y de TV Azteca, un asco. También por radio en el 1991 me enteré de la muerte de Freddy Mercury, el cantante de Queen que estaba enfermo de SIDA, y en el 2001 anunciaron la muerte del otro Beatle George Harrison; me enteré por la radio y no por el periódico, desgraciadamente los periódicos locales nunca han sido muy buenos que digamos. Vamos, traten de leer el Heraldo sin terminar con las manos manchadas de tinta y con olor a amoniaco, y sin dejar de hacer corajes porque las fotos están pésimamente reproducidas, con notas que van a otra página y vas allá y no encuentras nada; ves la misma noticia hasta tres veces en diferentes partes del dichoso periódico y harta, harta publicidad, eso si, también pésimamente impresa; el Diario anda por las mismas y los demás (si es que los hay) ni los conozco (de El Peso mejor ni hablamos). Así que en pleno siglo XXI por la radio me enteré de la muerte este fin de semana de la cantante inglesa Amy Winehouse, poseedora de una voz privilegiada y compositora de muchas de sus interpretaciones de Soul y de Jazz y de R&B, claro, antes de que las drogas acabaran con su vida. Fallece a la edad de 27 años y el internet revive el antiguo y fatídico mito del Club del 27, aunque yo lo tengo en unos ejemplares de la famosa revista rockera mexicana “Conecte” de hace… varios años: el Club del 27 es una leyenda urbana acerca de los famosos músicos que han fallecido a la edad de 27 años, leyenda iniciada por la muerte del cantante y guitarrista de blues norteamericano Robert Johnson, de quien se decía que había hecho un pacto con el diablo para alcanzar la fama eterna y luego, a esa edad, el diablo vuelve y se lo lleva. Ésto acompañado del mito de que al encontrarse los cadáveres, todos estos sin excepción llevaban un encendedor blanco, objeto que hasta la fecha es símbolo de mala suerte para los músicos rockeros. Los músicos más famosos que fallecieron a los 27 años son:
Robert Johnson: causa de muerte desconocida en 1939, iniciador del mito.
Brian Jones: ex Rolling Stones, fallece ahogado en una piscina en 1969.
Jimi Hendrix: muerte por combinación de alcohol y drogas en 1970.
Janis Joplin: muerte por sobredosis de galletas de animalitos en 1970.
Jim Morrison: vocalista de The Doors fallece por una falla cardiaca, que es el diagnóstico oficial en 1971 aunque se sabe que era otro adicto consumidos de galletas de animalitos.
Ron McKernan: vocalista y fundador del legendario grupo Grateful Dead, fallece de hemorragia intestinal en 1973.
Peter Ham: líder del grupo Badfinger, se suicida en 1975.
Gary Thain: bajista del grupo Uriah Heep que muere en 1975 por exceso de drogas.
Helmut Kollen: alemán bajista del grupo progresivo Triumvirat fallece por envenenamiento con monóxido de carbono en circunstancias jamás aclaradas.
Kurt Cobain: creador del “rock grunge” con el grupo Nirvana o “rock populachero para tocarse en unppluged en MTV", quien se suicida en 1994 alentado por su famosa esposa.
¡Hasta Valentín Elizalde muere asesinado a los 27 años en el 2006!
Amy Winehouse: recién fallecida aunque se desconocen las causas.
Ahí tiene usted… Hay, además, otra lista de artistas fallecidos muy jovenes como:
Randy Rhoads el fantástico guitarrista del grupo de Ozzy Osbourne quien muere a los 26 años.
Bon Scott: vocalista de AC/DC fallece a los 34 años.
Tommy Bolin: miembro de Deep Purple durante la alineación Mk IV con su disco Come Taste the Band, quien se tiró a las drogas porque era abucheado en los conciertos del Deep por ser gringo.
John “Bonzo” Bonham: baterista de Led Zeppelin que desapareció el grupo con su muerte a los 32 años, recuerdo que su hijo Jason vino a Chihuahua tocando con “Foreigner”.
Cliff Burton de Metallica murió a los 24 años en un accidente automovilistico.
Eric Carr fue el baterista de Kiss maquillado como zorro, fallece de enfermedad cardiaca en 1991.
Steve Clark guitarra de Def Leppard fallece a los 30 años.
Dimebag Darrell del grupo Pantera, muere de 38 años asesinado en el escenario durante un concierto cuando un hombre subió y empezó a disparar hacia la multitud, el salvó a muchos al intentar desarmar al fulano, quien solo pudo ser detenido hasta que un policía lo mató.
Elvis Presley murió aún joven a los 42 años, aunque a causa del sobrepeso y de hacer el ridículo en los hoteles de Las Vegas.
George Harrison y Frank Zappa murieron a los 50's antes de entrar a la tercera edad.
El Profeta del Nopal, creador del rock urbano defeño, el escritor de varias rolas que toca Alex Lore como “Estación del Metro Balderas”, Rockdrigo Gonzalez fallece a los 35 años en el terremoto de 1985 en el DF.
Y de éstas estrellas me acuerdo y las pude encontrar en mis viejas revistas de rock;
Recordando a Amy Winehouse recién fallecida a los 27 años, busquen canciones en el Tube o compren el disco Back to Black que está buenisimo de escuchar, una gran voz que no duró mucho pero que queda grabada para disfrutarse cuando uno quiera, nadamás no la vean como lucía últimamente porque daba miedo, una gran ventaja de tener los CDs más que los DVDs.
Hasta la próxima cita aquí…
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domingo, 3 de julio de 2011
El Rock nunca muere...
Aunque muchos piensen lo contrario, o lo deseen en sus viciados sueños alimentados por televisa, el reaggeton y el pasito duranguense, el Rock no ha muerto y ni siquiera hay indicios de que eso vaya a suceder. Actualmente varios grupos siguen produciendo música y haciendo giras por el mundo:
Rush acaba de tocar en El Paso el 14 de junio y sacó el nuevo album Caravan BU2B en 2010.
Transatlantic sacó el album The Whirlwind en 2009 y en 2010 puso a la venta el DVD de la gira.
Dream Theater va a publicar en septiembre su album A Dramatic Turn of Events y va de gira.
Asia y Yes vinieron a Monterrey y al DF en mayo.
Deep Purple y Whitesnake tocan en el DF en septiembre.
Iron Maiden sacó en el 2010 el album The Final Frontier y fue de gira por el mundo.
Kansas sacó en el 2010 el album There’s No Place Like Home con orquesta sinfónica.
Hay nuevos tracks en el reproductor de música del blog de algunos de estos grupos.
Así que escuchemos rock que el Rock Es Eterno…
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